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En el mundo no existe ni podrá existir una ley que exija a un conductor que cumpla un determinado horario. Todo conductor experimentado toma los horarios y los tira por la ventanilla o se los mete en buena parte. En un ambiente tan cambiante como es cualquier carretera en cuanto a los vehículos circulando o en cuanto a condiciones climáticas imperantes, no es posible exigir a un conductor que cumpla un horario. Esto es completamente ridículo y absurdo, aunque pocas jefaturas comprenden cabalmente la problemática que encierra esta orden. Pasajeros de buses, pesonas y/o clientes que esperan el arribo de un determinado vehículo deberían comprender claramente que no está en manos de un conductor el cumplimiento de un horario, sino que éste está sujeto a las caprichosas condiciones de la carretera.
Claramente muchos conductores ya experimentados logran llegar a la hora a cualquier lado, pero no es que ellos han llegado en un tiempo predeterminado porque esa era la exigencia, sino más bien consiguen hacerlo nada más porque saben aprovechar al máximo las diversas condiciones habidas en su trayecto. Como sea, ellos en ningún momento se ven presionados por un horario e instintivamente van sorteando obstáculos y dificultades como la cosa más natural. Si eres novato, no pretendas por ningún motivo cumplir algún tipo de horario basandote en exigencias de jefaturas. Puedes pretender hacer horario, pero aplicando tus nacientes habilidades. Muchas veces se pierde tiempo en paradas innecesarias o en conversaciones demasiado prolongadas con otros conductores o con los amigos de la estación de servicio. Te hará ganar tiempo si reduces esto y te concentras más en avanzar. Posteriormente, cuando cuentes con suficiente práctica y experiencia podrás manejar de mejor manera tus tiempos y verás que puedes hacer cosas que por ahora no te saldrán. Una buena medida a aplicar corresponde a mantener un ritmo. Digamos que por algún motivo ajeno a tu voluntad (pongamos un grave accidente), se perdieron dos horas en la espera hasta poder continuar. Esas dos horas perdidas, simplemente se perdieron para siempre. Nadie debe ni por broma querer tratar de recuperar las horas perdidas para llegar en horario. El mismo ritmo de siempre debe proseguir y todo el mundo comprenderá las razones del atraso. Para muchas cosas el tiempo es oro...para un conductor...es diamante...
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