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Como hemos mencionado por ahí existe un momento para todas las cosas, y por supuesto existe un tiempo para pasarlo bien y divertirse. Es importante tener claro cuando es el tiempo adecuado para cada acción a realizar. Nuestro ambiente está plagado de tentaciones y de profesionales que de una u otra manera ansían explotar cada falla que ellos puedan descubrir. Considera como otra regla fundamental que si estás de viaje o en un descanso perteneciente al viaje debes abocarte de lleno precisamente a este viaje. Si concuerdas con esto, entonces no cabe duda que eres realmente un profesional en tu profesión. Sin embargo, si aún no logras alcanzar ese sitial, es simplemente porque todavía confundes algunas cosas y se te produce una mezcla de diversión y trabajo. Viejito, todas tus parrandas, fiestas, bautizos, casamientos, amoríos, etc., debes postergarlas para cuando estes libre, de franco, de vacaciones, con permiso y no mezclar jamás trabajo con fiesta. Por supuesto que esto no significa que tengas que ser un tipo amargado al cual se le hace agua la boca cada vez que pasa frente a algún lugar de parranda. No, mi amigo, tu trabajo también debería ser una fiesta, pero una fiesta de alegría y buen humor. No digo que no te eches unos tragos entre pera y bigote o que te enredes con la más atrayente de las niñas donde tu sabes, lo que digo es que hagas lo que se te ocurra pero fuera, totalmente fuera de las horas de tu trabajo y ojalá, recuérdalo siempre, ojalá lo más alejado de tu lugar de trabajo, donde ninguno te mire y vaya con el cuento. Este asunto conforma otro de los grandes problemas anidados al interior del gremio de conductores. Por lo general la mayoría de nosotros tiende a olvidar problemas, penas y amarguras a través del consumo de alcohol. Los problemas nos conducen a cambios de conducta y actitud frente a la realidad y queriendo evadirnos de esta realidad muchas veces nos instalamos tras una copa. Sin embargo, esto no cambiará la situación en que nos encontramos y lo peor de todo es que gastaremos nuestro dinero en un remedio inútil. La solución, amigos, pasa por enfrentar directamente nuestro problema y buscarle una adecuada solución de la forma más valiente posible, aunque caigan cabezas, pelos y ombligos. Pero, todo esto...es otro tema. Eh!... no lo tomes tan a pecho, que no es tan grave el asunto. Tienes autorización para zamparte todos los tragos que puedas hacer antes de sentirte mal y que estos tragos te los sirvas en momentos de alegría y que no sean para olvidar momentos tristes. Así que...salud! y ¿te tomai la otra...?
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