|
Planes, planes y planes. Una de las recomendaciones que pocos nos entregan, sobre todo cuando somos jovenes, independientes, alejados de nuestro hogar y familia, corresponde a nuestro futuro. Los gobiernos algo insinúan con esto del ahorro y cosas por el estilo, pero muy pocos te dicen directamente que es lo que debes planificar. Nadie debe olvidar que por el hecho de ser conductor uno está expuesto a una serie de riesgos que incluyen el irse al otro mundo. Entre las grandes posibilidades de riesgo es imposible descartar el hecho de quedar lisiado o inválido para el resto de la vida. Para preparar un poco tu futuro debes tratar por todos los medios de echar a andar tres cosas: Una Cuenta de Ahorro Una cuenta de ahorros en cualquier banco te hará muy feliz en algún momento de tu vida, quizá cuando las cosas caminen mal. Pero, por favor, no la toques, haz de cuentas que no existe, déjala ahí tranquilita y solamente acuérdate de ella todos los meses cuando le deposites la quota que te fijes. Esta quota, por supuesto, es de tu voluntad, pero no seas ridículo, si pretendes depositar unos centavos mensualmente o saltarte algún mes. Pienso que a la persona que más debes respetar en este mundo y con quién debes cumplir fielmente los acuerdos pactados, eres tú mismo. Así que no te engañes nunca a ti mismo! Un Seguro de Vida
No importando si tu empresa ha dispuesto un seguro de vida para ti, o si tienes otro tipo de seguros provenientes de cualquier otro medio, es necesario que dispongas de un seguro propio. Cuando uno es joven, la vida de uno es muy barata para las empresas aseguradoras, por lo cual tu quota será bastante baja. No sucede lo mismo cuando quieres tomar un seguro despues de los cuarenta o cincuenta. También te asegurarán, pero la quota se pone más pesada, aunque no tanto como uno podría pensar. Hay varias modalidades de seguro, sin embargo, creo que el más adecuado corresponde a un seguro de tiempo fijo. Me explico: supongamos que tienes 40 años y deseas retirarte de las pistas a los 55 años, lo que debes hacer es pactar un seguro por esos quince años. Una vez cumplido el plazo recuperas tu platita, le sumas la de tu libreta de ahorros y te instalas con una feroz flotita. Comprarte una casa
Cuando se es joven el hecho de ser propietario de una casa, aunque la esté pagando en mensualidades, le permite a uno (yo no sé porqué) sentirse más maduro y lleno de esperanzas. Todo lo ve de una manera diferente y más alegre. Si por algún milagro realizas las tres cosas anteriores, te advierto que habrás adquirido un lío de compromisos que deberás cumplir. Comprometerse con algo significa que tienes que poner de tu parte una buena cantidad de sacrificio y de esfuerzo, que muchas veces deberás privarte de más de algo para poder cumplir. Espero saber de ti en el futuro...pero, por favor, no me des las gracias. Solamente agradécete a ti mismo...
|